lunes, 20 de marzo de 2017

#LiveFree

Necesitaba cambiar mis ansias de mundo, así que ahora escribo ACÁ
Quizás algún día consiga un sponsor para viajar y escribir. Algún día.

#LiveFree


viernes, 9 de diciembre de 2016

Me enamoré de un chongo

Este año que pasó me enamoré. Me enamoré de un chongo, sabiendo que era un chongo y nada más que eso. ¿Y qué carajo se puede decir o a quién se puede culpar cuando de entrada sabías que era una relación peligrosa? Definitivamente eso de ir, garchar y de seguir con la life como si nada pasara, no es lo mío. Hay que ser un cubito de hielo para no sentir nada, para no encariñarse, para no querer a quien tenés al frente después de haber pasado noches enteras juntos, comiendo, durmiendo, desayunando… Tiempo. Gastaste un tiempo valiosísimo en tu vida y lo usaste en esa persona, ¡un chongo! ¿Y me vas a decir que no lo querés ni un poquito? ¿Qué te importa realmente un carajo lo que pase con su vida? Si te morís por recibir un mensajito de él…

A mí me pasó, y lo reconozco ahora después de mucho tiempo. El pibe me gustaba, era un fuego, literalmente. Entraba a su depto y ya con una miradita de reojo me movía el piso en un 8.6 de la escala de Ritcher. No tenía que hacer nada, yo estaba entregada a sus besos y abrazos. ¡Ni con un novio me había pasado eso! Y lo peor de todo, es que él mismo era el que recalcaba todo el tiempo la química que había entre los dos. Yo era aire, él era fuego, imposible estar juntos en una habitación sin que nada pasara.

Y un día, como todos los hombres, me empezó a esquivar. Y una, boluda total, piensa dos cosas: la primera es que tiene otra, obvio, se encontró a otra por ahí que está más buena que yo y ya no quiere nada conmigo; y la segunda es que el pibe se está enganchando y huye. Nunca pensamos en una tercera opción, esa tercera opción del orto, que existe. La tercera opción es que se cansó de vos y listo, a otra cosa mariposa, si total éramos chongos y nada más, ¿no es así?

Y ahí va la boluda total y le escribe: (denominado “ A”, el susodicho) “A, ¿te pasó algo? Estás muy cortante últimamente”. Y ahí contesta A: “No, todo bien. Nada más me parece que nos estamos escribiendo mucho, y yo estoy con mucho trabajo y muchas cosas”. Ahí fue, la primera bomba de A. Más claro, echale agua piba. Y una, ya a esta altura pelotuda total, responde con un: “Si, es que me gusta hablar con vos… Pero bueno, tranqui, después nos hablamos”.  No, no, no, noooooo! Con dos palabras ya le estás diciendo que estás muerta con él. Te querés hacer la fría pero no te sale, no es lo tuyo. Te morís de ganas de decirle que lo querés ver, que lo extrañás… Extrañar a alguien es cosa seria.

Poco a poco, la relación se va distorsionando y quebrando. Él cada vez pone más distancia, y vos, en tu afán de no querer perderlo, le proponés una juntada para charlar y aclarar las cosas. Si él acepta, en esa juntada van a decir poco y nada. Y vos, no le vas a declarar el “te quiero” que tenés guardado, porque no, no da. Y si no acepta juntarse, porque el “nos juntemos a hablar” es como un repelente para la mayoría de los hombres, te vas a quedar con una sarta de palabras en la garganta que vas a terminar descargando en algún momento que estés ebria a través de un audio de WhatsApp. Y ahí la dignidad se te termina de ir al pasto.

Sí, yo me enamoré este año de un chongo. Me encantaba, realmente me encantaba. Me imaginaba con él viajando por el mundo, de mochilas en algún paraje olvidado de la tierra. Me imaginaba cocinándole alguna noche especial. Me imaginaba con él un día lluvioso en la cama, haciendo fiaca. Llegué a quererlo de tal manera que cualquier cosa pequeña que a él le hiciera bien, yo sonreía, me ponía feliz. Amaba su sonrisa, me encantaba verlo reír y bailar. Será que querer lo mejor para la persona que tenés al lado no es suficiente. Será que la química no lo es todo. Conocer cada rinconcito del cuerpo no alcanza. Y cada vez entiendo menos a la gente, cada vez entiendo menos este tema de las relaciones. Yo le tenía miedo al amor, tenía miedo de volver a confiar en alguien, y sin embargo ahora, después de un mes de que todo haya terminado, me sigo sintiendo fuerte.

Con A aprendí que no está bueno tener chongos del momento, porque tarde o temprano uno termina queriendo. A, era un fuego, me tiraba buenas vibras en cada encuentro. Me hacía sentir súper sexy y capaz de hacer todo lo que quiera en mi vida. Él me tenía fe, quizás por eso fue que me enamoré. Había encontrado a alguien que me veía tal cual soy, auténtica, y si bien nunca me lo dijo, sé que me quería por eso. Aprendí a amar lo bueno y lo malo de una persona que llegó a mi vida de la nada. Quería tanto su buena energía como sus demonios. No me importaban estos últimos, no eran un obstáculo para mí.

Lo quería y lo quiero, por cómo me hacía sentir, por su forma de ver la vida… Lo quería por su espíritu de fuego. Y yo, aire, lo encendía más hasta hacerlo arder. Juntos nos potenciábamos, pero como todo fuego, en algún momento se apaga. Ahora quedan cenizas, ¿tendré que barrerlas?

martes, 11 de octubre de 2016

El síndrome de querer irse a la mierda

No sé ni qué estoy haciendo acá, me quiero ir! Me quiero ir a la mierda, comprar un boleto de avión al infinito y más allá y no volver por muchos meses. Necesito escapar. Hace meses siento la irremediable fuerza de escapar de esta ciudad, del trabajo que tengo, de mi casa, de la rutina. Me aterra esa última palabra... esto en lo que se convirtió mi vida es una pesadilla.

Pero no, no puedo irme. Me tengo que recibir, tengo que terminar italiano, tengo que ahorrar, tengo que, tengo que, tengo que. Y a medida que va pasando el tiempo me siento más limitada en las opciones para mi futuro. Me da miedo pasarme los próximos 5 o 6 años encerrada entre cuatro paredes de oficina desperdiciando mi juventud, mi libertad y mi energía. El día que me vaya de mi trabajo me imagino a algo así como el video de Avicii, "I Could be the one", en el que la mina agarra y manda a todos a la mierda y escapa. Bueno, salvo por el final del video, yo quiero hacer lo mismo. 

Llegué a un momento en el que todo me aburre, necesito un poco de emoción y aventura. Calculo que a casi todos en algún momento de su vida les pasa esto, ¿o no? La inquietud de querer romper con el molde, salirse un poco de la zona de confort y hacer cosas nuevas, cosas que nos generen adrenalina, alegría. Recuperar esa energía de cuando eramos chiquitos, de que no había nada por lo cual preocuparse. Ahora de adultos nos vemos inmersos en un caos, un mundo que nos lleva por delante si no nos movemos a su ritmo, un mundo en el que si no hacés las cosas como te dicen, te quedás, te estancás. Vivimos a mil, sin prestar atención a pequeños detalles, sin tomar un respiro para pensar cómo nos sentimos, qué quiero para mi vida, ¿realmente amo lo que estoy haciendo? Es como si la sociedad nos preparara para vivir acelerados, para que esta vida sea sólo un suspiro. Y sí, la vida es corta, pero, ¿es así como quiero vivirla? Tenemos el poder de decidir en nuestras manos. 

¿Cansado de ese puto trabajo que te exprime día a día? Analizá los pro y los contra, buscá otro laburo para no quedarte en la nada y renunciá! No desperdicies tu tiempo en una oficina, un local, una camioneta, que no aportan en nada. Buscá un laburo en el que puedas ser tu propio jefe con tus propios tiempos, y sino un laburo en el que tengas un jefe que te inspire, que te motive, que te haga querer ser mejor día a día.

¿Querés empezar el cursito de pintura sobre tela o de corte y confección pero decís que "no tenés tiempo"? Hacelo, ahora! Revisá tus horarios, recortá horas de trabajo si hace falta, ahorrá un par de meses si no tenés plata (dale, no compres esa remerita, no te hace tanta falta, guardá la plata para otra cosa). Hay ciertas cosas que hay que hacerlas ahora en este momento para poder disfrutarlas como corresponde. Y quién sabe si en ese nuevo hobby no terminamos encontrando la pasión que nos va a guiar de por vida.

Todos nos queremos ir a la mierda alguna vez. Armar un bolso y escapar, viajar, dedicarnos a procrastinar un par de días, escribir de vez en cuando, pintar, terminar de armar el auto, aprender ese nuevo oficio que nos llena de curiosidad... Desaparecer de la sociedad. Pero querer irse a la mierda no siempre es sinónimo de viajar. A veces nos basta con sólo dar la vuelta a la esquina y empezar a hacer esas cosas que tenemos pendientes, o retomar viejas amistades, o nuestro hobby de toda la vida. 

No huyamos, enfrentemos los problemas.
Pero para recuperar energías, sí, nos vayamos a la mierda todos.

domingo, 3 de agosto de 2014

El enamorado y el olvido

El enamorado no desea el olvido, lo que quiere es que el objeto de su amor modifique su preferencia pero no el olvido. El enamorado quiere perseverar en su amor. El que está enamorado de veras con esa espantosa pertinacia que bloquea la mente y el alma, con esa cerrazón ciega del enamorado contrariado, no quiere olvidar, se quiere acordarY si alguien le trae en una mano el olvido y en la otra el sufrimiento, el tipo elije el sufrimiento, porque le parece que ahí se esta retemplando, y le parece (y le parece mal) que el objeto de su amor, que la persona amada va a registrar ese acto de nobleza, va a registrar que el eligió no olvidarla y eligió sufrir; lo va a registrar en esta o en otra vida, o que algunas entidades divinas van a registrar ese acto de nobleza y lo van a recompensar. Alguien va a venir, un ángel pongamos por caso y le va a decir “has sido noble, has elegido el sufrimiento en vez del olvido, entonces te daré el siguiente don: la persona que tu amas te amara”. Bueno todo eso cree erróneamente el enamorado, porque no sucederá eso. Ese gesto de nobleza, de supuesta nobleza de elegir el sufrimiento y no el olvido, nadie lo va a registrar como positivo, nadie. Menos que nadie la persona que el ama, que registrará eso como un gesto de locura. “¿Que hace una persona decente cuando uno no la quiere? Te olvida. Y este no, en vez de olvidarme, cosa que me permitiría librarme de su presencia molesta en todas partes, no, elige sufrir ¿y que me produce a mí que soy el objeto de su amor? Culpa. Yo quisiera que el no sufriera pero no porque me importe él, sino porque no quiero que me moleste.” 

Es decir, de esa manera tan mezquina se produce la cosa, así que nadie va a tirarse de una roca, y si se tira va a hacerlo quizás mas para matarse que para olvidar, pero ni tampoco porque le interese poner fin a su vida, no, le interesa mas hacer algún efecto en la persona que él ama, como un último intento, un último intento de seducción, la muerte. El joven Werther, se mata. A ver, atajate esta, ¿así que no te gusta el saco que me he comprado para seducirte? Fenómeno, ¿así que no te gustan los versos que te he recitado? Fenómeno, ¿así que no te gustan los músculos que me han salido de tanto ir al gimnasio? Fenómeno, a ver si te gusta esto. Y se tira del risco de Leucade, ¿para que? Para matarse! Piensa ‘ahora va decir’ “oh, este se ha matado por mi: ¡como lo amo!”.

Tampoco va a suceder eso porque el enamorado rechazado no tiene salvación en ninguna vida, es el peor de los castigados posible de la historia y de la economía humana. El asesino arrepentido tiene un perdón y tiene un lugar entre los justos si se arrepiente a tiempo, el que fue pobre también, el que fue víctima de injusticias también, quizá hasta en esta misma vida la injusticia pueda reparase; pero el que no fue querido, el que no fue amado por alguien, ese no tiene salvación, ese es el único condenado cierto de cualquier régimen punitorio de cielos y el infierno. Porque cuando se vaya al cielo (si se va) y yo calculo que un enamorado rechazado no va al cielo nunca... si se va al cielo con la esperanza de que allí va a ser recompensado por aquellos gestos que tuvo, que al el le parecen fantásticos, lo que va a encontrar en el cielo es a la mina que al el le gustaba con otro tipo, el mismo con el cual la vio una tarde en la vereda de su casa, el mismo tipo. Este hombre llega al cielo “y ahora por fin, ahora que me he muerto, etc”. Espera que se muera la mina y dice, ‘bueno ahora ya esta, a ver que pasa: la mina del bracete otra vez con el mismo tipo. En el infierno ni que hablar…

Así que yo lamento tener que decir esto, pero es completamente ineficaz, el que se enamora y no lo quieren tiene una sola salida, una sola, que es el camino que conduce a otra persona, esa es la única salida, hay que huir, en dirección a otra persona, cuando uno tiene la desgracia de enamorarse de alguien que no lo quiere, corra, corra! Corra pero muy ligero hacia otra mujer, hacia otro hombre, y arrójese en sus brazos. Busque a la que perdió allí, no busque nunca abrazos que no lo quieran, nunca, no lo haga.


Alejandro Dolina


miércoles, 21 de agosto de 2013

Amor

El amor es todo aquello 
que dura el tiempo 
exacto para 
que sea inolvidable. 

Mahatma Ghandi


miércoles, 31 de julio de 2013

Wake me up

Feeling my way through the darkness
Guided by a beating heart
I can't tell where the journey will end
But I know where to start

Hey tell me I'm too young to understand
They say I'm caught up in a dream
My life will pass me by if I don't open up my eyes
Well it’s fine by me

So wake me up when it’s all over
When I'm wiser and I'm older
All this time I was finding myself
And I didn't know I was lost


I tried carrying the weight of the world
But I only have two hands
I hope I get the chance to travel the world
I don't have any plans

Wish that I could stay forever this young
Not afraid to close my eyes
Life's a game made for everyone
And love is the prize


Avicii


Sintiendo el camino a través de la oscuridad, guiado por mi corazón que late. No puedo decirte a dónde terminará el viaje, pero sé por dónde comenzar.

Oye, me dicen soy demasiado joven para entender. Dicen que estoy atrapado en un sueño. Mi vida va a pasar si no abro mis ojos. Bueno, está bien por mí.

Así que despiertame cuando todo haya terminado, cuando sea más sabio y más viejo. Todo este tiempo me estaba encontrando a mí mismo y yo no sabía que estaba perdido.

He intentado llevar el peso del mundo, pero sólo tengo dos manos. Espero tener la oportunidad de viajar por el mundo. Yo no tengo ningún plan.

Ojalá que yo pudiera ser para siempre joven. No tengo miedo de cerrar los ojos. La vida es un juego hecho para todo el mundo y el amor es el premio.



jueves, 27 de junio de 2013

Ser y estar

Nunca entendí a los yanquis. Para ellos, ser y estar se dice igual: to be.
¿Pero es lo mismo ser que estar? ¿Estar comprometido es lo mismo que ser comprometido? ¿Estar consciente es lo mismo que ser consciente? ¿Ser maldito es lo mismo que estar maldito? ¿Es lo mismo ser engañado que, que estar engañado? ¿Es lo mismo ser que estar? ¿Estar loco es lo mismo que ser loco? ¿Estar despierto es lo mismo que ser despierto? ¿Estar aburrido es lo mismo que ser aburrido? 


Ser o no ser, esa es la cuestión. Pero no, esa no es la cuestión, porque ser y estar no puede ser lo mismo. Sí, claro se dice igual. Pero depende el contexto cómo esté utilizado quiere decir una cosa o la otra. Claro el contexto, ¿no? Porque ser idiota no es lo mismo que estar idiota por alguien. Sí, uno puede estar triste, pero ser una persona triste es otra cosa, porque si vos estás triste se te va a pasar, pero si sos un pobre tipo o una pobre mina patética y triste, eso es para siempre. 

Estar seguro no es lo mismo que ser seguro, ¿no? No es lo mismo estar resentido que ser resentido. Pero si estás resentido, ¿no será porque de alguna forma lo sos? ¿Es lo mismo ser inseguro que estar inseguro? Estar inseguro es no tener certezas, pero ser inseguro es tener la certeza de que no valemos. Estar impactados no es lo mismo que ser impactados, pero a veces ¡cuánto se parecen! Estar idiota uno se lo banca, pero ser idiota, no. 

Uno quiere ser, quiere ser el amor de alguien, el sueño de alguien, uno quiere ser alguien en la vida de esa persona que ama. Ese deseo de ser nos puede confundir. No dejarnos ver que no somos, sino que estamos transitoriamente en la vida de alguien.


Leandro Calderone